El Ministerio de Ciencia e Innovación ha publicado la resolución provisional de la convocatoria de Proyectos Estratégicos Orientados a la Transición Ecológica y a la Transición Digital 2021, en la que se conceden financiación para la ejecución de dos proyectos dentro del i-UNAT. Los dos proyectos se han concedido a la división BIRB, y el importe asciende a 209.300 € en total.

Los detalles de cada uno de ellos se señalan a continuación:

Por un lado, el proyecto: “Cultivos celulares de arribazones de plantas marinas para restaurar”, con un importe de 74.750 €.

Este proyecto se basa en una aplicación biotecnológica para la restauración ambiental, usando los arribazones de las fanerógamas marinas. Las experiencias preliminares llevadas a cabo han mostrado que con técnicas de propagación in vitro, es posible obtener células de los arribazones de las fanerógamas marinas.

Por otro lado, el proyecto: “El cambio climático en Canarias: Incorporando la genética del paisaje y la modelización de nichos ecológicos a los planes de recuperación de endemismos vegetales amenazados”, bajo el acrónimo GENCLIMA, con un importe de 134.550 €.

El resumen de este proyecto es el siguiente: El cambio climático se cierne como una de las principales amenazas para la biodiversidad, especialmente para las especies y ecosistemas distribuidos en zonas de alta montaña o islas oceánicas debido a la vulnerabilidad de estos territorios y la dificultad para migrar y adaptarse a otras zonas. Sin embargo, los efectos y consecuencias del cambio climático sobre la flora nativa y endémica en ecosistemas de islas oceánicas no han sido estudiados.

Los modelos de nicho ecológico, y de distribución de especies están siendo ampliamente utilizados para proyectar la futura distribución de la biodiversidad ante el cambio global, en especial el cambio climático. Así mismo, la genética del paisaje presenta un enfoque multidisciplinar novedoso que se está alzando como una herramienta fundamental para evaluar los efectos del paisaje sobre la estructura genética y conectividad poblacional de los organismos. Estos efectos del paisaje se pueden vincular a usos antropogénicos del suelo, o a variables ambientales, de importancia para predecir cambios ante escenarios de cambio climático. La aplicación de estas técnicas requiere amplios conocimientos de genética de poblaciones, ecología del paisaje, modelización y bioinformática.

GENCLIMA presenta un nuevo enfoque, más próximo y moderno a los procesos biológicos y ecológicos de las especies vegetales amenazadas contemplando el flujo genético entre poblaciones y la estructura y diversidad genética y el paisaje, así como los modelos de nichos ecológicos para aplicarlo en los planes de conservación y recuperación de especies vegetales endémicas y amenazadas de Canarias. Proponemos elaborar modelos de distribución de 15 especies vegetales localizadas y distribuidas principalmente en los ecosistemas de la laurisilva (La Gomera), fayal brezal (El Hierro), Pinar (Gran Canaria) y alta montaña (La Palma y Tenerife) para estudiar la idoneidad climática actual y con proyección ante distintos escenarios de realizar proyecciones futuras ante distintos escenarios de cambio climático sobre la pérdida de diversidad genética y conectividad funcional de las poblaciones. Se determinará que variables ambientales tienen y tendrán mayor influencia sobre la distribución de dichas especies. Se estimarán las barreras e interferencias al flujo genético interpoblacional, tanto en la distribución actual, como en los distintos escenarios proyectados al futuro; empleando análisis y algoritmos de la genética del paisaje. Se realizarán las proyecciones de pérdida de diversidad genética y conectividad funcional para cada especie y para múltiples especies con la finalidad de evaluar si hay patrones comunes. Se compararán los efectos del cambio climático entre las especies objeto de estudio y su extensión en los ecosistemas de Canarias y se elaborarán propuestas de aplicación práctica a aplicar por los gestores de las especies amenazadas.

La combinación de estos métodos nos permitirá evaluar la capacidad de las especies para cambiar su área de distribución a zonas climáticamente adecuadas e identificar potenciales corredores de conectividad funcional incorporando el efecto de la composición, configuración y calidad del paisaje bajo diferentes escenarios de cambio climático. Por lo tanto, la identificación de las barreras al flujo genético y de los corredores de movimiento proporcionará información sobre cómo orientar la gestión y conservación genética y comprender la vulnerabilidad de la biodiversidad canaria.